Lo que nos llama la atención es que
no siendo, ni mucho menos, la pintura más importante, se tomara
como origen de nuestro Indalo, cuando son mucho más importantes
tanto el famoso "Hechicero", como los panes o soles, el primero
por ser único y los segundo por su número. Parece algo
forzado y casi una justificación científica a algo que
ya el movimiento indaliano había tomado como propio.
Además José A. Tapia en su Historia General de Almería
y su provincia , menciona que acompañó a Cuadrado en una
visita a dicha cueva en la primavera de 1950:
"Examinamos las pinturas que quedaban —hoy son menos—,
creyó ver en una la figura del indalo y yo le hice notar que
parecía la estilización de un hombre con el arco tensado
para disparar... ".
De esta visita surgió un artículo en el que J. Cuadrado
señala
"una figura antropomórfica, una figura
masculina estilizada provista de arco y flecha dispuesto a disparar
a una cabra que cruza. Un verdadero indalo..."
De todos modos esta escena se repite en muchas cuevas y abrigos en la
misma comarca de los Vélez, y existen multitud de representaciones
de indalos o figuras muy parecidas tanto dentro como fuera de España.
En el libro "El Indal" de José Andrés Díaz,
el autor hace referencia a algunos lugares dónde podemos encontrar
representaciones de figuras muy parecidas al indalo. Éstas son
solo algunas, existen numerosos ejemplos más. Aparece :
En el abrigo del Gabar (Vélez Blanco) y la cueva de la Graja
(Jaén).
En una urna encontrada en Tello con un relieve de fabricación.
En la estela discoidea encontrada en San Salvador del Valle.
En Zambia.
En un relieve que representa a varias sacerdotisas del cortejo de Seti
I, en el Templo de Ramses II en Abydos.
Esta profusión de Indalos o figuras parecidas, nos hace pensar
que estamos ante una figura universal y representativa de una fuerza protectora.
El Indalo en Mojacar.
En cuanto a la existencia del indalo, tal cual lo conocemos hoy en puertas
y ventanas de Mojacar, también es tema oscuro. Es verdad que se
pintaban con almagre los llamados "muñecos" para salvaguardar
las casas y cortijos, pero J. A. Tapia escribe que él había
visto esos "muñecos" como "una cruz que solía
pintarse en la fachada de los cortijos de nuestras sierras". Este
comentario parece estar más cerca de la Tau Egipcia que del Indalo
como lo conocemos ahora.
Ahí queda la duda, ¿los muñecos mojaqueros eran ya
indalos o no?
La procedencia del vocablo Indalo.
Hay autores que quieren hacer derivar el término Indalo de Indalecio.
Se cuenta que San Indalecio, Obispo de Urci, fue uno de los Siete Santos
Varones Apostólicos fundadores de la iglesia Española y
el único que ostentó nombre hispánico. Además
Menéndez Pidal en su "Historia de España", da
como hecho histórico que éste Varón se introdujo
en la península por Almería.
En el citado libro José Andrés Díaz, quiere hacer
surgir este nombre de la raíz Indal y el sufijo eccius, el mensajero
o enviado de Dios. Indal= Dios poderoso, Eccius = Mensajero, enviado y
además hace algunas otras referencias muy interesantes:
INDAN, voz ibera que significa grande, principal.
ANDI, AUNDI, en vascuence significa grande. INDARDUN, poderoso.
INDIGETE, del léxico español, gentilicio que significa el
del grupo poderoso.
Afirma que los Iberos adoraban al Dios Indar o Indal que encierra la idea
de fuerte, grande, poderoso o protector.
CONCLUSIÓN.
¿Estamos ante un Dios protector representado en diversos lugares
y situaciones, ante un Santo evangelizador, ante una representación
una estilizada del Ank Egipcio, ante un simple cazador, ante un hombre
extendiendo entre sus brazos un arco Iris como símbolo de pacto
con los Dioses...?
Lo cierto es que este símbolo refleja un algo superior que protege,
que ampara ante la ignorancia y los posibles males. Desde siempre se empleó
el Indalo como protector de lugares y personas, y por ello Perceval puso
su atención en él como signo representativo y protector
del movimiento renovador y cultural más importante de la Almería
del siglo XX. Encontrarlo representado en la Cueva de los Letreros fue
una forma de arraigarlo más a la tierra almeriense, allí
estaba ya petrificado desde hacía más de 4.000 años,
aquel arquero o aquel primer hombre, (el arco Iris) entre el cielo y la
tierra. Su nombre indica fortaleza y protección, no solo de los
lugares sagrados (Mojacar – Monxacar - Monte Sagrado) sino también
de las gentes que viven y aman su tierra.
Sí, hay muchas lagunas por resolver, nos faltan datos para iluminar
el rastro del Indalo hasta nuestros días, quizás así
sea mejor, los Mitos dejan espacio a la intuición y la imaginación.
El Indalo, tan parecido al Ank Egipcio como símbolo de Vida y de
la ciclicidad de las cosas, de la unión con la Naturaleza, del
Hombre Celeste que como microcosmos es reflejo del macrocosmos.
Sebastián F. Pérez Alcaráz.
4.- Templo de Ramses II en Abydos.